El cadáver fue hallado con un impacto de bala, cubierto con una calamina, a unos 20 metros de la carretera Putina – Sandia, a la altura del kilómetro 152, cerca del centro poblado Oriental, en el distrito de Cuyo Cuyo, provincia de Sandia.
La alerta fue realizada por una pobladora a través de una llamada de WhatsApp Informativo a Radio Onda Minera, informando sobre un cuerpo masculino sin vida en plena vía. Horas después, los familiares del desaparecido confirmaron que se trataba de Adrián Maquera, natural del distrito de Pilcuyo, provincia de El Collao – Ilave.
Últimos momentos y presunta ejecución en una bocamina
Según versiones preliminares, el minero habría sido visto por última vez en la zona conocida como «Plaza Vea», ubicada en Cerro Lunar de Oro, cerca de la bocamina denominada “H y Q”, en el sector Lago de Oro. Testigos señalan que fue subido a una camioneta por dos personas, presuntamente encargados de su centro laboral, tras haber sido herido por un arma de fuego en el interior de la mina.
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Hasta el cierre de esta edición, se esperaba la llegada de peritos de criminalística de la Policía Nacional del Perú (PNP) y del Fiscal de Turno de la Fiscalía Provincial de Sandia para realizar el levantamiento del cadáver y dar inicio a las investigaciones correspondientes.
Clamor de justicia
La víctima deja en la orfandad a cuatro hijos menores de edad. Su esposa, Lourdes Cari C., natural del distrito de Saman, en la provincia de Azángaro, exigió justicia ante los medios, clamando por una investigación profunda para esclarecer los hechos y sancionar a los responsables de este nuevo caso de violencia en el sector minero de Puno.
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