El fenómeno de El Niño alcanzaría su mayor intensidad entre diciembre y febrero, periodo en el que las precipitaciones representarían el principal riesgo para distintas regiones del país. A este escenario se suma la posibilidad de un déficit de lluvias en el sur peruano, una condición que podría afectar la agricultura, la disponibilidad de agua y las actividades económicas locales, según las proyecciones de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN).
Giacomo Morote, vocero de la Marina de Guerra del Perú, explicó que el comportamiento del océano Pacífico presenta variaciones entre sus diferentes zonas de monitoreo. En la región Niño 1+2, frente a las costas peruanas, la anomalía de la temperatura superficial del mar descendió ligeramente de 5,68 °C a 5,65 °C por encima de sus valores normales.
En cambio, en la región Niño 3.4, correspondiente al Pacífico ecuatorial central, aumentó de 3,18 °C a 3,28 °C sobre el promedio. Aunque la temperatura superficial frente al litoral registró una ligera disminución, las mediciones oceanográficas advierten que el calentamiento continúa en las capas profundas del mar.
Un monitoreo realizado por un buque de la Dirección de Hidrografía y Navegación identificó temperaturas elevadas hasta profundidades cercanas a los 250 y 300 metros, lo que evidencia que el calor acumulado no se limita a la superficie. De acuerdo con los datos expuestos por Morote, entre los primeros 50 metros de profundidad se registraron anomalías cercanas a los 8 °C, mientras que entre los 50 y 100 metros alcanzaron los 9 °C por encima de los valores habituales.
Esta reserva de calor podría contribuir a mantener el calentamiento superficial, por lo que el seguimiento de las condiciones submarinas resulta importante para estimar la evolución y duración del fenómeno. El escenario previsto presenta riesgos diferenciados para el país. Mientras las precipitaciones intensas podrían ocasionar desbordes de ríos, activación de quebradas, daños en carreteras y afectaciones en zonas urbanas y rurales, el posible déficit de lluvias en el sur plantea dificultades para la disponibilidad de agua, los cultivos y los reservorios. Por ello, las autoridades deberán considerar las condiciones particulares de cada región en sus acciones de prevención.
La ENFEN emite comunicados cada 15 días para informar sobre la evolución del Niño costero y el Niño global. Durante la presentación de sus proyecciones también se recordó que las alertas pueden difundirse con meses de anticipación respecto a los impactos previstos, con el propósito de que las autoridades adopten medidas para reducir la exposición de la población y la infraestructura vulnerable.
En cuanto a las condiciones marítimas, al momento del reporte los puertos del litoral norte, centro y sur permanecían abiertos para las actividades portuarias, recreativas, deportivas y pesqueras. Sin embargo, se advirtió sobre la previsión de oleajes anómalos para el fin de semana siguiente, situación que podría generar restricciones temporales en las actividades marítimas.
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