Contraloría alerta situación de los penales de San Jerónimo, Sicuani y de Quillabamba
La Contraloría General de la República advirtió deficiencias en los sistemas de videovigilancia, los procedimientos de revisión de visitas y de paquetes, así como en la infraestructura de seguridad perimetral de tres establecimientos penitenciarios administrados por la Oficina Regional Sur Oriente Cusco del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
Se trata de los penales de Varones de Cusco, en distrito de San Jerónimo, provincia de Cusco; de Quillabamba, en el distrito de Santa Ana, provincia de La Convención; y de Varones de Sicuani, en el distrito de Sicuani, provincia de Canchis.
De acuerdo a los Informes de Visita de Control n.° 13583, 14304 y 14309-2026-CG/GRCU-SVC, elaborados durante el periodo del 14 al 18 de setiembre de 2026, los tres establecimientos penitenciarios albergan un total de 7631 internos, pese a contar con una capacidad conjunta de 3094 plazas. Además, ninguno conserva las grabaciones de videovigilancia durante un periodo mínimo de 60 días, conforme a lo establecido en la normativa vigente.
Riesgo en la seguridad de penales en Cusco
Durante la visita de control al penal de Cusco, que alberga a 6989 internos y cuenta con 45 cámaras de videovigilancia, se constató que las grabaciones se conservaban por periodos de entre 19 y 58 días. Asimismo, se identificó una cámara inoperativa, 16 equipos sin claves de acceso y la falta de registro de los mantenimientos realizados a estos equipos.
En el penal de Quillabamba, que alberga a 367 internos y dispone de 29 cámaras, se verificó que las grabaciones se almacenaban por periodos de 7 y 20 días. Además, dos cámaras registraban imágenes en blanco y negro y el monitoreo estaba a cargo de personal de retén, mientras que, en el penal de Sicuani, con 275 internos y 25 cámaras, se identificó una cámara defectuosa y periodos de almacenamiento de grabaciones de solo 7 y 30 días.
Asimismo, en los penales de Cusco y Quillabamba se advirtió que la revisión de visitas y paquetes se realizaba sin contar con implementos como guardapolvos, guantes, algodón y desinfectantes, ni con equipos de rayos X o escáneres corporales.
En Quillabamba, además, el único detector de metales se encontraba inoperativo y no hay personal exclusivo para las labores de revisión por lo que personal de retén sume dicha labor. Estas deficiencias incrementan el riesgo de ingreso de objetos, sustancias y materiales prohibidos a los establecimientos penitenciarios.
Alertas en los cercos de los penales de Cusco
En cuanto a la infraestructura de seguridad del penal de Cusco se identificaron rollos de alambre de seguridad perimetral con anclajes expuestos, mallas y columnetas corroídas, así como ladrillos desprendidos. También se encontraron 10 faros buscapersonas inoperativos, cuatro torreones sin equipos de radiocomunicación y nueve escaleras de torreones sin canastillas de protección, entre otras situaciones adversas.
Los resultados de los servicios de control fueron comunicados a la Oficina Regional Sur Oriente Cusco del INPE para que, en el marco de sus competencias, adopten las acciones preventivas y correctivas que correspondan, a fin de subsanar las deficiencias identificadas y garantizar el cumplimiento de los objetivos de seguridad penitenciaria en los penales de Cusco, Quillabamba y Sicuani.


