El balance comercial de la reciente campaña de fiestas de fin de año no cumplió con las expectativas de crecimiento proyectadas por los emprendedores locales de Quillabamba. Esta debilitada economía muestra signos de una preocupante parálisis en el consumo interno de la ciudad.
María Flores, dedicada al rubro de plantas ornamentales, explicó que los ingresos generados provinieron principalmente de visitantes de Cusco, Arequipa y Puerto Maldonado. El flujo de turistas nacionales fue el único factor que evitó un colapso total de las ventas durante las celebraciones de enero. No obstante, la demanda de los residentes locales fue insuficiente para dinamizar los negocios que dependen del movimiento diario en el centro urbano. Por consiguiente, los comerciantes minoristas reportan niveles de rentabilidad iguales o incluso menores a los registrados durante el periodo fiscal del año pasado.
La percepción de crisis se agudiza entre quienes ofrecen productos enfocados en el mercado doméstico de la provincia de La Convención. Por otro lado, Ruth Bertha Bedoya Farfán manifestó que la recuperación económica aún parece lejana para los pequeños emprendimientos de jardinería y decoración.
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La reducción del gasto público en obras municipales ha golpeado directamente la capacidad adquisitiva de los trabajadores del sector urbano. Roberto Cruz, representante de los comerciantes de ropa, advirtió que sin empleo local no existe una circulación fluida de capital en las ferias. Por esta razón, los vendedores exigen que la municipalidad priorice la inversión en proyectos que generen puestos de trabajo inmediatos para la población residente. La economía en Quillabamba requiere un choque de inversión para reactivar el consumo de las familias convencianas.
Dependencia y economía en Quillabamba a pesar de fiestas
La estrecha relación entre la ejecución presupuestal de las autoridades y el éxito de los pequeños comercios es hoy más evidente que nunca. Los recortes de personal y la falta de nuevas obras civiles disminuyeron la afluencia de clientes en las zonas comerciales estratégicas. Actualmente, los emprendedores se ven obligados a buscar nuevos mercados fuera de la provincia para garantizar la sostenibilidad de sus negocios familiares este año.
Por otro lado, el alto costo de los servicios básicos y el transporte también presiona los márgenes de ganancia de los vendedores de calzado y textiles. El fortalecimiento de la economía en Quillabamba depende de una alianza estratégica entre el gobierno local y el sector empresarial privado.
Después de una campaña navideña poco alentadora, muchos locales comerciales evalúan la posibilidad de reducir su stock de mercadería para los próximos meses. Además, la incertidumbre política nacional también influye negativamente en las decisiones de inversión de los ciudadanos que prefieren ahorrar ante posibles contingencias. Por esta causa, el llamado de los comerciantes a las autoridades locales busca reactivar el motor económico de la ciudad mediante la generación de empleo productivo.
La diversificación de la oferta turística podría atraer a más visitantes que compensen la caída del consumo interno en la selva cusqueña. Los emprendedores de plantas ornamentales y ropa esperan que el primer trimestre del año traiga consigo la recuperación financiera que tanto anhelan.


