Las comunidades indígenas del Vraem reclaman con urgencia la titulación de sus territorios como un paso esencial para su desarrollo económico y social. Organizaciones como la Organización Asháninka-Machiguenga del Río Apurímac (OARA) destacan que sin seguridad jurídica sobre sus tierras, los proyectos productivos interculturales enfrentan serias limitaciones.
Comunidades indígenas del VRAEM trabajan para su desarrollo económico
La provincia de La Convención, en Cusco, alberga comunidades indígenas como los Asháninkas, Matsigenkas, Gine yamis y Kakinte. A pesar de su participación activa en proyectos socioeconómicos, sus representantes consideran insuficiente el apoyo estatal en materia de titulación, comercio y políticas sostenibles.
Karina Cipriano Damián, secretaria de Asuntos Femeninos de la OARA, resalta el rol de la ONG ProVraem – Progreso en la capacitación sobre agricultura familiar. «Trabajamos con comunidades nativas bajo un enfoque de interculturalidad», explica. Sin embargo, advierte que la falta de títulos de propiedad complica el acceso a financiamiento y frena el crecimiento económico.
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Falta de resultados en proyectos estatales
El gobierno local impulsa iniciativas productivas en café, cacao y productos forestales, pero los beneficios económicos todavía no se reflejan en las comunidades. «Los productos como el palillo y el bambú son trabajados directamente con el sector público, pero no han generado un impacto significativo», afirma Cipriano.
Lideresas indígenas insisten en la necesidad de establecer políticas que fortalezcan el comercio artesanal. Esta actividad, además de generar ingresos, contribuye a preservar la cultura y tradiciones de los pueblos originarios.
Sin la garantía de propiedad sobre sus tierras, los pueblos indígenas enfrentan obstáculos para aprovechar los recursos naturales de manera sostenible. Por ello, exigen al Estado la implementación de medidas concretas que aseguren su derecho territorial y permitan el desarrollo económico intercultural en la región.


