Elohim Raymi será presentado oficialmente este 28 de marzo en Cusco, tras una conferencia de prensa previa donde se expuso su enfoque en educación, empleo local y participación comunitaria.
Este sábado 28 de marzo, la ciudad imperial será escenario del lanzamiento oficial de Elohim Raymi, un proyecto hotelero de alta gama concebido para marcar un nuevo estándar en turismo, inversión y proyección internacional desde el Perú.
Este importante encuentro reunirá a inversionistas nacionales e internacionales, líderes empresariales, representantes del sector turístico y figuras destacadas de la música andina peruana, entre ellas William Luna y Milena Warthon, en una jornada que integrará identidad cultural, visión de desarrollo y proyección de futuro.
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«Elohim Raymi nace con el propósito de poner en valor la riqueza cultural, espiritual y turística del Cusco, impulsando una propuesta que conecta lujo, experiencia, tradición y desarrollo sostenible.
Cusco se prepara para la inversión turística
Más que un lanzamiento, este evento representa una apuesta por mostrarle al país y al mundo que el Perú tiene la capacidad de crear proyectos de nivel internacional, con raíces firmes en su historia, su arte y su gente», señaló Carlos Leyva, CEO de Grupo Invictus.
La jornada buscara resaltar el enorme potencial del Perú como destino de turismo premium, promoviendo una visión de inversión responsable, crecimiento regional e impacto positivo para el posicionamiento del Cusco ante los ojos del mercado global.
Como antesala, en una conferencia de prensa previa se dieron a conocer los principales alcances del proyecto, que se desarrollará en el Valle Sagrado de los Incas, no solo en términos de inversión, sino también en relación con su enfoque social y territorial. Durante este espacio se destacó que la iniciativa contempla una inversión inicial de US$ 25 millones, con una proyección de alcanzar los US$ 50 millones en su desarrollo integral hacia 2029, incluyendo infraestructura hotelera, apartamentos y un centro de convenciones orientado a atraer turismo internacional de mayor permanencia.
Innovación
A diferencia de modelos tradicionales, la iniciativa incorpora desde su etapa inicial un trabajo de articulación con pobladores del Valle Sagrado. A través de la Fundación Invictus, se viene desarrollando un proceso de acercamiento con comunidades cercanas, que incluye el empadronamiento de escolares y el levantamiento de información sobre actividades económicas locales, con el objetivo de identificar oportunidades de capacitación y participación en la actividad
En este proceso, agricultores, artesanos y pequeños emprendedores forman parte de una propuesta que busca integrar sus conocimientos y prácticas a la experiencia del visitante.
Actividades tradicionales vinculadas a la agricultura, la cultura y la producción artesanal podrían convertirse en experiencias vivenciales, siempre que estén acompañadas de procesos de formación y fortalecimiento de capacidades.
El proyecto también contempla programas de capacitación en hospitalidad y atención al cliente con estándares internacionales, orientados a que jóvenes y trabajadores de la zona accedan a nuevas oportunidades laborales sin necesidad de migrar. A ello se suma la integración progresiva de proveedores y servicios locales para obras, abastecimiento y operación, así como el uso de productos de la zona en la oferta gastronómica.
«No se trata solo de construir un destino; se trata de construir futuro. Cuando la inversión se alinea con educación y comunidad, el impacto trasciende», agregó Leyva.
Responsabilidad social
Asimismo, como parte de sus primeras acciones, la iniciativa ha anunciado apoyo a infraestructura educativa en zonas cercanas como Maras, evidenciando un enfoque que busca acompañar el desarrollo turístico con mejoras concretas en el entorno social.
En un pais donde aún persisten brechas en infraestructura y oportunidades, propuestas como esta abren el debate sobre el rol de la inversión privada en el desarrollo territorial. Más allá del número de visitantes o del estándar de los servicios, el desafío está en lograr que el crecimiento turístico se traduzca en beneficios sostenibles para las comunidades que conviven con estos destinos.

