La evacuación de emergencia de dos ciudadanos extranjeros hacia Lima, la capital peruana, se ejecutó exitosamente tras el choque de trenes ocurrido en la vía férrea que une Cusco con Machu Picchu.
Este trágico accidente movilizó a diversas entidades de salud para garantizar la vida de los pasajeros nacionales y visitantes internacionales. María Del Rocío Vargas Pacheco, gerente administrativa de la clínica O2, confirmó que los pacientes canadienses presentaban cuadros clínicos de extrema gravedad inicialmente.
El personal médico especializado trabajó intensamente para estabilizar las funciones vitales de los heridos antes de autorizar su traslado hacia Lima. No obstante, la reserva de los diagnósticos específicos se mantiene por respeto a la privacidad de los turistas que sufrieron múltiples lesiones físicas.
-
Recomendados:
- Evacúan a Lima a turistas heridos en el choque de trenes en Machu Picchu
- La transformación de café y cacao impulsa la agroindustria en Cusco para este 2026 desde Quillabamba
- Derrumbes afectan el comercio frutícola y golpean bolsillos de agricultores en Cusco
La empresa Inca Rail asumió la responsabilidad logística mediante la contratación de ambulancias aéreas privadas para el traslado de los heridos canadienses. Por consiguiente, la evacuación hacia una clínica limeña busca ofrecer tratamientos especializados que permitan una recuperación integral de los ciudadanos afectados por el choque.
El día previo también trasladaron a dos turistas de nacionalidad colombiana hacia la ciudad de Lima bajo condiciones similares. Sin embargo, el equipo médico de Cusco continúa monitoreando el estado de salud de dos ciudadanos nacionales que todavía permanecen hospitalizados en la región. Por esta razón, la atención se centra ahora en las lesiones torácicas que presentan estos pacientes tras el fuerte impacto contra estructuras de madera.
Atención médica tras choque de trenes en Machu Picchu
La clínica local brindó asistencia sanitaria a un total de treinta personas damnificadas inmediatamente después de ocurrir el fuerte impacto en la vía. La gerente detalló que diecisiete pacientes requirieron hospitalización prolongada mientras que los demás ciudadanos recibieron atención médica de carácter meramente ambulatorio. Actualmente, el cincuenta por ciento de los atendidos son extranjeros provenientes de países como Rusia, India, Estados Unidos, Holanda y también de Canadá.
Por otro lado, un paciente nacional que ingresó a la unidad de cuidados intensivos logró restablecerse satisfactoriamente sin necesidad de intervenciones quirúrgicas mayores. La rápida respuesta de los servicios de emergencia evitó que el número de fallecidos aumentára tras este accidente en Machu Picchu.
Después del incidente, las embajadas de los países involucrados establecieron canales de comunicación permanentes con las empresas ferroviarias para asistir a sus conciudadanos. Además, la coordinación entre Perú Rail e Inca Rail facilitó que los representantes diplomáticos de Colombia y Canadá recibieran reportes actualizados sobre los heridos.
El seguimiento de los casos más críticos continuará realizándose en los centros médicos de mayor complejidad ubicados en la capital peruana. Las autoridades locales evalúan las circunstancias del siniestro para prevenir futuros percances que pongan en riesgo la seguridad de los viajeros internacionales. La comunidad médica de Cusco reafirmó su compromiso de brindar atención de alta calidad a todos los afectados por esta tragedia ferroviaria.


