La tragedia ocurrida en la vía Arequipa–Puno, a la altura del sector Imata, en la provincia de Caylloma, no solo dejó 13 personas fallecidas. También dejó familias enfrentando el duelo en medio de la incertidumbre y, según denuncian, sin el respaldo de la empresa involucrada.
Entre las víctimas se encuentran Yaqueline y Mónica Alvis Curi, hermanas de 22 y 25 años. Lo que debía ser un viaje de retorno a casa terminó en un choque violento entre la miniván en la que viajaban y un camión.
Mónica falleció en el lugar del accidente. Yaqueline, en cambio, fue trasladada con vida, pero murió antes de llegar a la clínica San Pablo. Días antes, ambas habían viajado a Llusco, en Cusco, para visitar a su padre. No volvieron.
-
Recomendados:
- Jaén: presentará su primer mapa de islas de calor urbano para enfrentar el aumento de temperaturas
- APP Junín: Candidato N° 1 registra patrimonio millonario con ingresos en cero; otros dos tienen sentencias
- Suspensión de paro reactiva viajes interprovinciales y dispara demanda de pasajes en Ayacucho
Hoy, su familia enfrenta no solo la pérdida, sino también decisiones difíciles sobre su despedida. Según relatan, sus padres no logran ponerse de acuerdo sobre el lugar donde serán sepultadas. El duelo, así, también se fragmenta.
Pero hay otro reclamo que se suma. Los familiares denuncian que la empresa de transportes Andino, involucrada en el accidente, no ha brindado ningún tipo de apoyo ni se ha comunicado con ellos desde que ocurrió la tragedia.
La ausencia de respuesta ha generado indignación. Porque en momentos así, el silencio también pesa.
El padre de las jóvenes recuerda que una de ellas estudiaba administración, mientras que la otra trabajaba para sacar adelante a su hijo de seis años, quien ahora queda en la orfandad. Historias que, como esta, se repiten entre las víctimas.
En el accidente también falleció el conductor de la miniván. Su pareja, entre lágrimas, señaló que era el principal sustento del hogar y que sus hijos aún no saben lo ocurrido.
Mientras tanto, las autoridades continúan con las investigaciones para determinar responsabilidades. De manera preliminar, ha trascendido que el siniestro habría sido causado por una presunta negligencia humana.
Lo que queda, por ahora, es una lista de nombres, familias quebradas y preguntas abiertas. Porque más allá de las cifras, lo que se rompe aquí no se puede reparar con un informe.
Lea la nota original aquí o visita el medio El Objetivo

