Durante la misa, el monseñor Juan Carlos Morante S.J., obispo del Vicariato de Jaén, expresó su respaldo y solidaridad con los ronderos y defensores ambientales de las provincias de Jaén y San Ignacio, quienes desde hace varios años vienen promoviendo la defensa de los bosques, los ríos y el medio ambiente frente al avance de actividades mineras informales e ilegales.
El religioso hizo especial referencia a los hermanos Mauro y Wilder Lalangui León, ronderos y defensores ambientales del caserío de Huaquillas, en la provincia de San Ignacio, quienes estuvieron enfrentando un pedido de prisión preventiva relacionado con sus acciones de defensa del territorio y vigilancia comunitaria ante el avance de la minería. Morante pidió a las autoridades actuar con justicia y evitar que las medidas judiciales sean utilizadas para amedrentar a líderes y comunidades que defienden sus recursos naturales.
El obispo también destacó la importancia del caserío de Huaquillas, ubicado en la cabecera del río Chinchipe, una zona considerada fundamental para el abastecimiento de agua de poblaciones y actividades agrícolas. Señaló que comunidades y organizaciones han denunciado el avance de actividades mineras y mencionó informes técnicos que advierten sobre la presencia de elementos como mercurio, plomo y manganeso en concentraciones que superarían los límites permitidos en el río Chinchipe.
En su homilía, monseñor Morante recordó el llamado del papa Francisco al cuidado de la “casa común”, expresado en la encíclica “Laudato Si´”. “Como Iglesia tenemos una obligación de cuidar y defender nuestra casa común”, sostuvo, al tiempo que manifestó que el Vicariato se solidariza con Mauro y Wilder Lalangui y con las comunidades que defienden el agua y el medio ambiente.
Redacción: Pamela Valderrama
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