En el corazón del ecosistema de innovación del sur del país, una startup arequipeña está demostrando que el futuro de la alimentación y la sostenibilidad podría estar en organismos microscópicos. LIVANGUARD, un emprendimiento biotecnológico nacido del talento de egresados de la Universidad Católica de Santa María (UCSM) y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ha comenzado a captar la atención nacional tras obtener el segundo lugar en el prestigioso Concurso de Química Verde del Grupo Gea. El proyecto, liderado por Yamir Velazco y Diego Quezada, utiliza microalgas para desarrollar una triple solución: alimentos funcionales, insumos para el agro y una herramienta activa contra el cambio climático. Con el premio obtenido entre 15 equipos de todo el país, la empresa fortalecerá su planta piloto para iniciar su escalamiento comercial.
Más proteína que la carne y menos contaminación
La propuesta de LIVANGUARD se sostiene sobre la eficiencia biológica de las microalgas, las cuales pueden duplicar su tamaño en menos de 48 horas y producir hasta 20 veces más biomasa que los cultivos terrestres tradicionales. Actualmente, la startup desarrolla tres líneas de productos estratégicos:
- Superalimentos: Biomasa tipo espirulina con un contenido proteico de entre 60 % y 70 %, superando en más del doble a la carne de res.
- Pigmentos Naturales: Producción de ficocianina para la industria de alimentos y bebidas.
- Biofertilizantes: Insumos que aumentan el rendimiento agrícola entre un 10 % y 30 %, mejorando la resistencia de los cultivos al estrés climático.

Ciencia con impacto real
Lo que distingue a este proyecto es su capacidad de «limpiar» el aire mientras produce. Por cada kilogramo de microalgas generado, el sistema logra fijar aproximadamente dos kilogramos de dióxido de carbono (CO₂). Este enfoque de economía circular permite transformar un residuo contaminante en un recurso valioso, abriendo incluso la posibilidad de participar en el mercado de créditos de carbono. Desde la incubadora INNICIA – UCSM, el respaldo ha sido fundamental. “Acompañamos a proyectos como LIVANGUARD porque conectan ciencia con impacto real… soluciones que pueden llegar al mercado y mejorar la vida de las personas”, destacó la ingeniera Alana Sánchez, coordinadora del Proyecto Venture Studio de Proinnovate – INNICIA.
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El potencial de Arequipa
Las pruebas piloto, realizadas en la Ciudad Blanca, han aprovechado las condiciones de alta radiación solar de la zona para optimizar el crecimiento de las microalgas. Para sus fundadores, no se trata solo de vender suplementos, sino de demostrar que la biotecnología peruana puede ofrecer respuestas eficientes ante los desafíos ambientales y alimentarios de un país marcado por el desierto y la crisis climática.
Cifras de impacto de LIVANGUARD:
- 2 kg de CO₂ capturados por cada kilo de microalgas producido.
- 70% de proteína en su biomasa de espirulina.
- 30% de incremento potencial en el rendimiento de cultivos agrícolas con sus bioestimulantes.
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