El nuevo boom de los precios de los minerales ya comenzó a reflejarse en las cuentas de las regiones mineras. Hasta julio de este año, por ejemplo, el Gobierno Regional del Cusco recibió cerca de S/170 millones por canon y regalías mineras, mientras que los 116 municipios de la región captaron más de S/570 millones. En conjunto, las entidades públicas cusqueñas administran casi S/740 millones solo por esta fuente de financiamiento.
Las cifras seguirán creciendo. El alza sostenida del precio del cobre y de otros minerales permitirá que el canon y las regalías aumenten durante los próximos años. En consecuencia, las autoridades regionales y municipales que asumirán funciones en enero de 2027 dispondrán de presupuestos aún mayores.
Para Luis Miguel Castilla, exministro de Economía y Finanzas y director ejecutivo de Videnza Instituto, las regiones mineras reciben cada vez más recursos, pero esa riqueza no siempre se traduce en mejores servicios públicos. «Hay un divorcio muy grande entre los recursos transferidos por canon y regalías y el cierre efectivo de brechas sociales».
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El economista sostiene que muchas municipalidades continúan destinando estos fondos a proyectos que generan escaso impacto en la calidad de vida. Mientras algunos gobiernos locales manejan presupuestos de cientos de millones de soles gracias a la minería, numerosas comunidades todavía carecen de agua potable, alcantarillado, establecimientos de salud equipados o infraestructura educativa adecuada.
A ello se suma la fragmentación de las inversiones. En lugar de concentrar recursos en proyectos estratégicos, muchas gestiones financian estadios, plazas, losas deportivas y pequeñas obras que consumen presupuesto, pero generan pocos beneficios duraderos para la población.
En qué debería invertirse el canon
Castilla considera que el nuevo ciclo de ingresos mineros representa una oportunidad para cambiar la forma de invertir el canon y las regalías. Las prioridades, afirma, deberían ser el acceso al agua potable y saneamiento, la salud, la nutrición infantil, la educación de calidad, la conectividad vial y digital, la electrificación rural y los proyectos que impulsen la producción regional y el empleo privado.
También plantea ampliar el uso del canon para financiar inversiones productivas que fortalezcan las cadenas agrícolas, industriales y de servicios, siempre que no generen gastos permanentes para el Estado. «Los ingresos volátiles deben financiar inversiones temporales y no gastos permanentes».
El exministro también cuestiona el uso excesivo de la administración directa para ejecutar obras, modalidad que —según diversos estudios— incrementa los riesgos de clientelismo, ineficiencia y corrupción. Por ello, propone revisar la Ley del Canon y fortalecer la planificación regional para impedir que cada cambio de gestión abandone proyectos estratégicos y priorice obras de corto plazo.
El próximo quinquenio puede marcar la diferencia para el Cusco. Si las nuevas autoridades aprovechan la bonanza minera para cerrar brechas históricas y fortalecer la economía regional, los millones del canon se convertirán en desarrollo sostenible. De lo contrario, la región volverá a recibir grandes transferencias que terminarán dispersas en obras de escaso impacto social.
Canon gasífero en caída
Mientras el canon y las regalías mineras aumentaron, los recursos del gasífero se redujeron, dejando a la provincia de La Convención con una reducción de S/197 081 722 en su presupuesto para el 2026.
Estos recursos representan el principal ingreso para las municipalidades de La Convención. El Ministerio de Economía y Finanzas, mediante el Comunicado 0016-2026-EF/, oficializó una reducción de S/197 millones en la programación presupuestal de los 18 distritos de la provincia, en comparación con lo inicialmente estimado.
El golpe más duro lo recibe el distrito de Megantoni, que ve recortados S/64 millones de su presupuesto. Le siguen Echarati, con una pérdida de S/18,6 millones, y Kimbiri, con S/17,8 millones. Incluso la Municipalidad Provincial de La Convención, con sede en Santa Ana, pierde S/9,9 millones.
La causa sería la caída de los recursos del gasífero, que a diferencia del canon y las regalías mineras —cuyos precios internacionales se mantuvieron estables o aumentaron—, sufrió un retroceso significativo. Se proyectaba que toda la provincia recibiría S/1 249 millones, pero ahora solo percibirán S/1 052 millones. Así lo confirmaron las autoridades locales: «La Convención es la provincia que más se beneficia de estos recursos, pero también la más afectada por los recortes.


