El reciente incremento en el precio del combustible ya genera reacciones en los mercados de Ayacucho, pero no solo por el impacto en el transporte de productos, sino también por presuntas prácticas de especulación en algunos alimentos de primera necesidad.
Durante un recorrido por el mercado Covadonga, comerciantes señalaron que algunos proveedores habrían incrementado los precios de productos que ya se encontraban almacenados, lo que ha generado cuestionamientos sobre la rapidez con la que se trasladan los aumentos al consumidor final.
Saida, comerciante del mercado, explicó que uno de los casos observados es el del arroz. Según indicó, el precio por saco pasó de 190 a 192 soles en apenas un día, pese a que se trataría de mercadería que ya estaba almacenada por los distribuidores.
“Nosotros compramos y al día siguiente ya sube, siendo la misma carga. Da la impresión de que algunos están aprovechando la situación”, comentó.
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Situaciones similares se estarían registrando en otros productos de la canasta básica. En el caso de las verduras, el saco de cebolla que antes se adquiría entre 100 y 150 soles ahora llega hasta los 180 soles. El tomate, que antes costaba alrededor de 15 soles por caja, se ofrece actualmente entre 30 y 35 soles en algunos puntos de venta.
De acuerdo con comerciantes, estos aumentos se han producido en un corto periodo de tiempo, incluso antes de que el incremento del combustible pueda reflejarse plenamente en los costos de transporte y abastecimiento.
En productos de abarrotes también se reportan variaciones. El aceite ha subido entre cuatro y cinco soles por caja en el precio mayorista, mientras que algunos vendedores mencionan que el huevo también ha comenzado a registrar incrementos.
Frente a esta situación, algunos comerciantes señalan que intentan mantener sus precios mientras cuentan con mercadería previamente adquirida, aunque reconocen que el margen de ganancia se reduce.
El impacto también empieza a sentirse entre los consumidores. Según vendedores del mercado, algunos clientes han comenzado a reducir las cantidades que compran para ajustarse a su presupuesto, adquiriendo menos productos de los que solían llevar.
A nivel nacional, el costo del combustible influye en el precio de los alimentos debido a que gran parte de los productos agrícolas se transportan por carretera desde zonas productoras hacia los mercados urbanos. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el rubro de alimentos y transporte suele registrar variaciones en el Índice de Precios al Consumidor cuando se producen incrementos en los costos logísticos.
Sin embargo, especialistas han advertido en diversas ocasiones que los aumentos pueden trasladarse de forma anticipada en algunos casos, lo que genera cuestionamientos sobre posibles prácticas especulativas en la cadena de comercialización.
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