- Las mypes representan el 99.7% del tejido empresarial formal de la región. El desafío es que más negocios puedan consolidarse, elevar su productividad y generar empleo sostenible.
En un contexto en el que la economía cusqueña aún enfrenta dificultades para recuperar dinamismo, es importante que los negocios que ya existen puedan formalizarse, aumentar su productividad y crecer de manera sostenible. Este desafío es especialmente importante en una región donde las micro y pequeñas empresas representan la mayor parte del tejido empresarial formal.
Precisamente, el diagnóstico regional 2025 del Ministerio de la Producción (Produce) registra 103,581 empresas formales en Cusco. De ellas, 103,293 son micro y pequeñas empresas (99.7% del total de mypes). Además, el 88.2% de estas unidades se concentra en comercio y servicios. Detrás de las cifras se encuentra el dueño de la bodega de barrio, la dueña del puesto en el mercado, el conductor que ofrece servicios de movilidad y pequeños proveedores que atienden a las familias y sostienen buena parte de la actividad cotidiana.
“En todo el Perú, de acuerdo con cifras de Produce, las mypes generan una quinta parte de la riqueza nacional, aportando el 20.6% al PBI. Además, son los principales generadores de trabajo en el país, dando empleo a más de la mitad de peruanos que trabajan (57% de la PEA Ocupada). Estas cifras muestran que fortalecer una pequeña empresa también favorece las cadenas locales, las oportunidades laborales y la diversificación productiva, beneficiando al mismo tiempo a muchas familias quienes pueden lograr un mayor bienestar en sus hogares”, resaltó Erick Chuquitapa, economista de REDES.
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Pero, ¿quiénes son exactamente estos emprendedores? Hablamos del dueño de la bodega del barrio, la dueña del puesto en el mercado, el conductor que ofrece servicios de movilidad, o la familia que abrió un pequeño restaurante o un hotel. A nivel nacional, la mayor parte de estos negocios se dedican al comercio al por mayor y menor, a las actividades inmobiliarias y de alquiler, al transporte, y al rubro de hoteles y restaurantes.
Salir adelante, sin embargo, no es tarea fácil, principalmente por las dificultades para acceder a servicios adecuados y por las barreras que limitan su formalización. Como señalan los emprendedores, la burocracia genera que este proceso sea costoso en tiempo y dinero, obstáculo al que se suma la complejidad de los trámites para acceder a cualquier programa público. Como resultado, de acuerdo con la Enaho, más del 76% de las mypes ni siquiera lleva registros financieros básicos, problema que les impide planificar, gestionar bien sus ingresos o tomar mejores decisiones para que su negocio crezca.
Chuquitapa también resaltó que los recursos públicos deben convertirse con mayor rapidez en servicios y activos útiles. Este año se ha contado con el mayor presupuesto de la última década para impulsar el desarrollo productivo de las empresas y la iniciativa a la competitividad, que incluye programas y fondos orientados a la capacitación, formalización y fortalecimiento técnico, especialmente de las mypes. Sin embargo, la ejecución sigue siendo baja pese a que ya estamos en la segunda mitad del año. De los más de S/ 20 millones disponibles en ambas categorías, solo se ha ejecutado un 13% (menos de S/ 3 millones), el nivel más bajo entre las regiones del sur.
“El Estado debe implementar ventanillas únicas y mecanismos de asistencia técnica que reduzcan los costos de cumplimiento asociados a la formalización empresarial. La simplificación de los procedimientos administrativos, la interoperabilidad entre entidades y la reducción de los tiempos de tramitación contribuirían a disminuir las barreras de entrada a la formalidad”, manifestó.
En estas Fiestas Patrias, reconocer el esfuerzo emprendedor también implica construir un entorno de confianza, seguridad y reglas previsibles. “El gran desafío hacia adelante es garantizar un clima de confianza que brinde estabilidad, seguridad y reglas claras, de modo que más emprendedores puedan invertir, crecer y seguir impulsando el desarrollo sostenible de la región”, concluyó Chuquitapa.


