Según declaraciones del comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Víctor Zanabria, este año se prevé dar de baja a un número récord de entre 1.200 y 1.500 efectivos policiales por medidas disciplinarias relacionadas con actos de corrupción.
Esta cifra proyectada supera ampliamente los retiros por corrupción en años anteriores, como los 990 efectivos dados de baja en 2022 y los 1.030 en 2023. Zanabria hizo estas estimaciones durante su visita a la ciudad de Piura.
El comandante general de la Policía señaló que se han abierto nuevos canales para captar denuncias ciudadanas contra policías corruptos, lo que ha permitido identificar mejor estos casos.
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En tanto, el exministro del Interior, Rubén Vargas, afirmó que la corrupción política y policial son aliados del crimen organizado. Por ello, instó a la PNP a enviar un mensaje claro de sanción y degradación pública contra los efectivos corruptos.
Hasta el momento, las cifras de corrupción policial son preocupantes, con más de 23.000 oficiales y subalternos involucrados en faltas graves y delitos en los últimos seis años.
De acuerdo con el general retirado Carlos Tuse, exdirector de Investigaciones de la Inspectoría Policial, 1.300 uniformados fueron destituidos por sembrar pruebas, modificar actas e integrar bandas criminales a cambio de dinero, lo que evidencia fallas en el sistema disciplinario.
Es más, recientemente, siete policías fueron detenidos entre el 3 y 5 de abril, acusados de solicitar entre S/5.000 y S/30.000 a detenidos a cambio de elaborar actas policiales con información falsa para encubrir sus intervenciones ilegales.
Asimismo, el 14 de marzo fueron capturados siete suboficiales que supuestamente conformaban la banda criminal «Los Rápidos del Norte», dedicada a cobrar cupos a transportistas en la región de Chiclayo.
Estos casos recientes han confirmado la gravedad del problema de corrupción dentro de la institución policial, por ello se decidió aumentar significativamente el número de bajas disciplinarias este año.
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