En medio del reciente paro de 48 horas, los transportistas interprovinciales del sur de Puno han comenzado a mover otra ficha: pedir apoyo estatal para sostener el servicio sin afectar, por ahora, el bolsillo de los usuarios.
Así lo informó Patricio Muñuico, presidente de la Federación de Transportistas Interprovinciales Sur de Puno, quien explicó que tras las reuniones de coordinación se acordó mantener temporalmente las tarifas actuales del pasaje.
Pero el mensaje no es definitivo. Es más bien una pausa.
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El dirigente advirtió que, si el precio del combustible continúa inestable, el incremento del pasaje podría volverse inevitable en las próximas semanas. “Por ahora se mantiene”, es la idea, pero todo depende de cómo evolucione el costo del combustible en la región.
Subvención en evaluación ante presión de costos
Frente a este escenario, los transportistas vienen evaluando solicitar una subvención para la compra de combustible, una medida que —según señalan— permitiría amortiguar el impacto económico sin trasladarlo directamente a los pasajeros.
El problema de fondo es estructural. Cada empresa opera de manera independiente, y algunas rutas ya reportan incrementos en sus costos operativos. Es decir, el golpe ya se siente, aunque todavía no se refleje en el precio del pasaje.
En ese contexto, la subvención aparece como una alternativa para sostener el servicio, al menos en el corto plazo.
Un equilibrio frágil entre costos y usuarios
Muñuico también hizo un llamado a la población a comprender la situación del sector transporte, señalando que la crisis del combustible no es aislada, sino que impacta a diversas actividades económicas en la región.
Lo que están intentando, en pocas palabras, es sostener un equilibrio que cada vez se vuelve más difícil: mantener tarifas accesibles sin poner en riesgo la viabilidad del servicio.
Por ahora, la decisión es clara. No habrá alza inmediata.
Pero si no hay solución al problema de fondo, esa decisión podría cambiar. Y rápido.
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