Un acto de humanidad conmovió a la ciudad de Juliaca esta semana, luego de que una recién nacida fuera abandonada en un hospedaje del jirón Piérola.
Ante el desgarrador hallazgo, la suboficial de la Policía Nacional del Perú (PNP), Deysi Luque Caira, se convirtió en el ángel guardián de la menor, ofreciéndole no solo protección, sino también el alimento vital que toda criatura necesita: leche materna.
El hecho ocurrió cuando personal del hospedaje alertó a las autoridades sobre la presencia de la bebé, quien fue dejada sin ningún tipo de resguardo.
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Al llegar al lugar, la suboficial Luque, madre y agente, no dudó en cargar, arrullar y amamantar a la pequeña mientras se coordinaba su traslado al Ministerio Público para los protocolos de rigor.
Las autoridades iniciaron una investigación para localizar a los padres o responsables del abandono, un delito tipificado en el Código Penal.
La acción de la suboficial Luque ha generado olas de reconocimiento en redes sociales y la comunidad juliaqueña, resaltando el lado humano de las fuerzas del orden.
La historia de Deysi y la bebé abandonada no solo expone una cruda realidad social, sino que también ilumina con esperanza: en medio del desamparo, siempre habrá espacio para la compasión.
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