Un estudio nacional de la iniciativa Saber para Crecer revela que el 87% de los peruanos considera que la inversión en infraestructura genera empleo, evidenciando el impacto que pueden tener estos proyectos en el desarrollo regional.
Cuando una carretera no se construye, un puerto no se moderniza o una obra de infraestructura se retrasa durante años, las consecuencias van más allá de los cronogramas. Para muchas regiones del país, la falta de inversión puede traducirse en menos empleo, menor conectividad y oportunidades de desarrollo que tardan años en llegar.
Según el estudio Percepciones sobre la Inversión Extranjera Directa en el Perú, elaborado por la iniciativa Saber para Crecer a partir de una encuesta nacional realizada a 1,159 peruanos en diciembre de 2025, el 87% considera que la inversión en infraestructura genera empleo y el 85% cree que beneficia la economía nacional. Los resultados muestran que los ciudadanos reconocen el papel que pueden desempeñar los proyectos de inversión en la generación de oportunidades y el crecimiento de las regiones.
El hallazgo resulta particularmente relevante porque el debate público suele enfocarse en los riesgos asociados a las inversiones. Sin embargo, la encuesta sugiere que muchos peruanos también identifican costos cuando los proyectos se retrasan o no llegan a concretarse, especialmente en zonas donde persisten brechas de infraestructura, acceso a servicios y oportunidades económicas.
-
Recomendados:
- Saber para crecer: El costo de la inacción y por qué la inversión sostenible es clave para el desarrollo de las regiones
- A la cárcel: Juez dicta 12 meses de prisión preventiva a ocho militares del caso Colcabamba
- Musuq Wata Inti Raymi en Puno reivindica término originario frente al año nuevo andino
Saber para crecer: la población exige desarrollo pero no a cualquier costo
Al mismo tiempo, la población es clara en que el desarrollo no puede darse a cualquier costo. El estudio muestra una fuerte expectativa por contar con inversiones que operen bajo estándares ambientales rigurosos, mecanismos de transparencia y espacios de participación ciudadana que permitan supervisar sus impactos y fortalecer la confianza de las comunidades.
En ese contexto, el desafío para el Perú no consiste únicamente en atraer nuevas inversiones, sino en promover inversiones sostenibles capaces de generar crecimiento económico, proteger el entorno y contribuir al desarrollo de largo plazo. En un país con importantes desafíos regionales pendientes, el costo de la inacción puede ser tan significativo como los riesgos asociados a una inversión mal gestionada.
Conoce más en saberparacrecer.org.


