El distrito de Kumpirushiato, en la provincia de La Convención, está fortaleciendo la agroindustria de sus productores de café con el objetivo de abrirles camino a nuevos mercados nacionales y potenciar el valor agregado de su producción.
Con apoyo del gobierno local, los caficultores han comenzado a mejorar sus procesos de cultivo, transformación y comercialización. Uno de ellos es Amadeo Herrera Morales, productor de la finca Picaflor en la comunidad de Oshigonteni, quien resaltó el respaldo recibido: “Agradezco al distrito de Kumpirushiato que nos ha apoyado y así, sucesivamente, estamos caminando”, señaló.
Café del Vraem a distintas regiones del país
Herrera comentó que su emprendimiento ha logrado ampliar su alcance comercial: “Ahora ya tengo mis socios y envío mis productos al Vraem, Arequipa y Cusco”, indicó. Este crecimiento responde a la articulación de productores con asociaciones, cooperativas y compradores estratégicos que valoran el café de alta calidad cultivado en la zona.
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Inversión y financiamiento para crecer
El productor subrayó que, para consolidar y expandir la presencia de su café en más mercados, es indispensable contar con financiamiento accesible. La inversión en equipos, tecnología y mejora de la infraestructura permitiría a los caficultores dar un nuevo salto en competitividad y garantizar un producto con estándares de exportación.
Café de Kumpirushiato: calidad con identidad
La producción cafetalera de Kumpirushiato se caracteriza por su origen en zonas de selva alta, con condiciones óptimas de clima y suelo, lo que otorga un sabor distintivo y apreciado en diferentes regiones del Perú. El impulso a esta cadena productiva no solo beneficia a los agricultores, sino que dinamiza la economía local y fortalece la imagen del café cusqueño como un producto de calidad con proyección nacional e internacional.


